Extrusión
La resina plástica se funde y se transforma en bobinas mediante la extrusora. Es el punto de partida: define la calidad y el grosor del material.
Desde hace más de 30 años fabricamos las bolsas que mueven el comercio argentino. Producción propia, logística directa y palabra cumplida.
Powerplast nació hace más de 30 años de la unión de dos emprendedores: Cristian y Claudio. Cada uno tenía su propia empresa de fabricación de bolsas plásticas, hasta que decidieron unir fuerzas y crear algo más grande.
Esa decisión transformó dos talleres independientes en una sociedad sólida, con producción propia, logística directa y compromiso con cada cliente. Hoy, tres décadas después, esa misma sociedad sigue al frente, con la misma palabra y los mismos valores.
Powerplast no creció por casualidad: creció porque nunca falló. Y esa promesa, la de cumplir siempre, es lo que nos define.
Recorrido completo por la planta: extrusión, impresión, confección, pedidos y entrega. La historia detrás de cada bolsa, contada por sus protagonistas.
De la resina plástica a tu local: seis etapas controladas, una sola promesa de calidad y entrega.
La resina plástica se funde y se transforma en bobinas mediante la extrusora. Es el punto de partida: define la calidad y el grosor del material.
Las bobinas que no llevan diseño pasan directo al proceso de consorcio. Camino directo al corte y empaquetado para la línea industrial y de residuos.
Las bobinas que llevan diseño pasan por la impresora, donde se estampan los diseños fantasía o el logo personalizado. Color uniforme, lote tras lote.
La confeccionadora le da el formato final a cada bolsa: corte y sellado a la medida exacta. Producción de gran volumen con calidad uniforme.
El equipo retira las bolsas de la confeccionadora y las empaqueta en distintos tamaños y cantidades, listas para despacho.
Sección de pedidos con preparación propia, y entrega directa con nuestra logística. Sin intermediarios, sin demoras.
Detrás de cada bolsa que sale de Powerplast hay un equipo de personas trabajando con precisión y compromiso. La fabricación de bolsas es un proceso mucho más complejo de lo que parece: requiere coordinación, oficio y dedicación de varias personas en cada etapa.
Por eso priorizamos el cuidado del ambiente laboral. Cada empleado tiene tiempos de descanso, espacios pensados para el bienestar y un entorno donde la calidad del trabajo es consecuencia directa de la calidad humana.
Tres décadas trabajando juntos no son casualidad. Son la base sobre la que se construye cada relación con nuestros clientes.
Powerplast no vende bolsas: vende seguridad operativa, confianza y sostenibilidad.
Cumple siempre — entregas en tiempo, calidad uniforme. La promesa que más vale en tu operación.
Te simplifica la vida — menos seguimiento, menos fricción, menos llamadas para confirmar entregas.
Te alinea con el mercado — material reciclado, economía circular, gestión ambiental real.
No sos un cliente más — trato directo, sin intermediarios, atención que conoce tu negocio.
Tres décadas de experiencia al servicio de tu operación.
